Mh: Impactos de artillería

 

Empezamos una nueva sección, dedicada a las microhistorias, los retazos que nos permiten conocer algunos pequeños aspectos de la historia, que normalmente pasarían desapercibidos, y que sirven para ganar algunas apuestas en una ronda de cervecitas. Para inaugurarla, unos buenos impactos de artillería en la muralla de Badajoz.

Lo que se ve en las imágenes son fotografías de la cara derecha del baluarte de Santiago, en Badajoz. Como veis, hacia la esquina (lo que se llama el ángulo flanqueado en terminología militar) hay una serie de agujeros, que se corresponden con impactos de proyectiles de artillería, unas bolas de metal macizas que pesaban algo más de 10 kilos cada una, es decir, unos buenos castañazos. Para ver dónde están exactamente, entra en Google Maps aquí.

Bien, tenemos agujeros de impactos de artillería. ¿Qué nos pueden contar? ¿Podríamos saber algo más de quién, cuándo, cómo y por qué se hicieron? Vamos a ello.


Este sector de la muralla de Badajoz sólo se atacó en el asedio francés de 1811. De hecho en este baluarte fue donde murió el general Rafael Menacho, que dirigía la defensa. Os pongo otra imagen con la localización de algunos elementos importantes de ese asedio en este baluarte.


Si nos vamos a la cartografía histórica, en este caso al plano que el General Lamare incluyó en su obra Relation des siéges et défenses d’Olivença, de Badajoz, et de Campo-Mayor, en 1811 et 1812... podemos ver que esa parte del baluarte se atacó para impedir que Menacho maniobrara y para entorpecer el contrataque de los españoles mientras los franceses intentaban abrir una brecha en la muralla. ¿Desde dónde? Desde la batería que Lamare nombra como R. Otro autor de la época, Manuel de Ynza, sitúa también una batería en ese lugar, y la denomina “[Batería] de Húsares, armada con 4 piezas y 2 morteros”.

Parte del plano de Lamare

Detalle del plano de Lamare

Detalle del plano de Ynza (1811)

Es decir, que esos impactos se produjeron en 1811 desde la batería situada, según la escala utilizada por Lamare (que para estas cosas era muy puntilloso), a unos 660 metros de distancia, en línea con la cara  izquierda del baluarte, el lado contiguo a donde están los impactos, para entendernos. Pero ojo, de la cara izquierda del baluarte de aquella época, que no corresponde con el que hoy se ve. Cuando se hicieron las obras para el aparcamiento de Menacho, hacia 2007, quedó al descubierto ese muro (que si miráis, se marca en el ajardinamiento del baluarte).  ¿Y si le damos una vuelta de tuerca y miramos dónde se situaba la batería sobre una foto actual? Nada más fácil con San Google Maps o San Bing Maps.

Tenemos la distancia, unos 660 metros de distancia del baluarte, y tenemos la dirección, en línea recta  con la cara del baluarte antiguo. Pues hacemos las medidas correspondientes con un SigPac (una herramienta concebida para el control de los cultivos, pero que permite hacer mediciones bastante ajustadas), cogemos un pantallazo de Google Maps y situamos un punto donde estaba la batería de los Húsares que hizo nuestros zambobazos. Y aquí lo tenemos:

Justo en el arranque de la actual calle República de Puerto Rico. Cada vez que paséis por allí acordaos de los húsares, de los franceses y de los zambobazos que nos dejaron en la muralla.

Partiendo de unos agujeros en la muralla, hemos llegado a descubrir cuándo, cómo y desde dónde se hicieron, simplemente utilizando sentido común y cartografía… bueno, y San Google.

¿Os ha gustado? Pues decidlo en los comentarios…


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5 Comentarios

  1. Sí, es interesante. Lo que no veo muy claro es lo de las apuestas de las cervezas. Y sí, efectivamente, las murallas han debido estirarlas hacia arriba o hacia abajo, pues cuando era niño, recuerdo que desde las ventanas de la casa de mi abuela, podíamos ver el cine de verano que se encontraba justo delante de ese lienzo de muralla.

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    • Lo de estirarlas hacia arriba o abajo es muy sencillo. En los años 30, con la fiebre que hubo en Badajoz para destruir las murallas y edificar barrios “cómodos y modernos”, se rellenó el foso de este baluarte hasta el nivel de la calle. Y en ese lugar hubo hasta un cine (el que veías desde casa de tu abuela). Posteriormente, en los años 70, se volvió a excavar el foso, eliminado los rellenos, para dejarlo como hoy lo conocemos. Ese es el secreto…

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  2. De verdad que es fascinante todo lo que hacéis. Ánimo. Nuestros representantes públicos deberían valorar el esfuerzo y el tesón que hay que invertir para dar a conocer nuestra verdera historia. Un abrazo

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    • Sí, efectivamente, esa fue la razón. Era costumbre en muchos lugares, no solo en Badajoz, ponerle a los baluartes nombres de santos o de advocaciones de la Virgen. De ahí San Antonio, San Pedro, Trinidad, Santa María, San Roque, San Juan, Santiago y San Vicente, solo en Badajoz. Muchas gracias por leernos

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